Ya son 10 años desde que con toda la ilusión del mundo, comencé mi andadura quijotesca contra la hidra comunista cubana en particular, y globalista en general esgrimiendo la pluma como arma, gracias a una predisposición para esto de contar historias. Historias que cargamos en mi caso particular por generaciones, desde que en 1959 el innombrable degenerado le dio por declarar a Cuba territorio de la bestia maldita.
Así en el otoño del 2016 nació la plataforma inicial en blogspot. (https://platplp.blogspot.com/2018/08/) Decir que a los 2 años de andadura fue desarmada y desarticulada de la realidad de los cubanos que la leían, gracias a unos elementos llamados hackers que básicamente, «me fundieron» el proyecto que consumían decenas de miles paisanos en la isla.
No me amilanaron. A través de los años desde lo íntimo y personal, hasta lo publico a nivel social, directo o virtual y por tierra, mar, y aire, he seguido advirtiendo a unos y otros de la necesidad de inmunizarse contra los cantos de estas sirenas desquiciadas. «Y pasó el tiempo y pasó un águila por el mar…» Efectivamente, han pasado diez años que han dado para mucho, pero que viendo lo visto, no han servido de mucho u honestamente para casi nada, aunque en lo personal creo haberme entregado con denuedo a ello. Me lo confirma la tranquilidad de mi conciencia.
Igualmente como soy persona, esa tranquilidad de conciencia se desvanece cada día nada más enfrento mi realidad. Y es que hoy aunque mirando al otro lado del Atlántico las cosas pintan de un color esperanzador, España mi patria de acogida está secuestrada por una mafia comunista que desgobierna la nación, deteriora el estado de bienestar y de derecho, permite la invasión extranjera, va malversando el tesoro nacional… y los españoles se disponen a revalidarla por millones en las próximas elecciones según Gad3, en un aberrante número que sobrepasa el 30 porciento del censo electoral español. Un fracaso social en toda su magnitud, _y para mí en lo personal después de veinte años nacionalizado e integrado_, la confirmación de una tesis que tengo sobre la sociedad española que es básica y esencialmente, una sociedad mediocre. Como dice el refrán… tanto nadar…
Pero como soy ciudadano europeo a la vez, me puse a mirar hacia Europa con la intención de armarme de fuerza moral, para buscar asideros y razones para seguir. Nada. Los escándalos de corrupción de sus líderes con la Von Der Leyen a la cabeza, la islamización del continente o la sistemática eliminación de nuestras raíces e identidad cristianas, son como para echarse a correr… en brazos de los ultras. Ultras que son ultras por puro instinto de supervivencia, y porque frente a la incapacidad, miseria moral, y corrupción integral de nuestros gobernantes, no nos queda otra. Escuchando a estos patricios europeos lamentarse, comprendes que es su propia mediocridad la que los hace incapaces de entender las razones de estos virajes, y que saltan a la vista. Porque a los ciudadanos no les va quedando otra que redefinirse, para no tener que entregar a sus hijos al matadero. Vamos, que aquí me ha pasado tal y como dice el refrán, he venido de Guatemala para caer en Guatepeor.
Así con más de medio siglo a cuestas más un aval de vida que me reservo, he llegado a una conclusión que a Ulises le tomó veinte años de luchas en el Egeo. En mi caso y por fortuna me ha tomado un poco menos, al menos para la tranquilidad de mi Penélope, que no tiene que seguir deshaciendo el crochet porque he llegado a casa para nunca más aventurarme, mas allá de mis propios dominios. Como ya declaró aquel cubano preclaro,» solo aquel que ha andado el mundo, sabe que no hay mejor palacio que la casa de familia«.
Así que sintiéndome cada día un poco más anarquista, me despido de estas cosas del activismo social porque al final, hay una gran verdad sobre las cosas de este mundo: el que puede puede, Poder pa´joder a los infelices, sin que mil perretas y denuncias logren rehabilitarlos o exterminarlos. Dios nos cría a todos, pero estos ya saben quien los junta. Y tú como ciudadano a un hijoputa con poder, a lo más que puedes aspirar, es a desconocerlo.
Lo siento. Se me terminaron las dosis y no tengo ni dónde reponer inventario, ni ganas de hacerlo tampoco. Búsquense la vida que ya tenéis «chatgepeté», y la verdad, no entiendo cómo hay gente que pueda ignorar que lo gratuito también tiene un precio. Me voy pitando, a fin de cuentas siempre supe que a mí ni se me espera, ni se me extraña. Eso sí les juro que frente a marxistas y comunistas e hijos de puta de todos los colores y nacionalidades, a través de estos años me he desahogado ricamente y hasta en más de un idioma, a fin de cuentas… i am not communist. Váyanse a tomar por culo!
Y no hay más. … «good bye my love, good bye, i always will be true»



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