Llegó a la Magistratura procedente de un burdel,
y por concurso de aquél a quien dejó en la impostura,
por cobarde y por simplón logrando echarlo del tiesto,
gracias a unos presupuestos prometidos a unas partes
que nunca han formado esencia más que por obligación,
y encima el muy maricón ha prometido hasta un orto
que conoce el Mohamed y sus servicios secretos,
modulando los respetos, incursiones o un mundial,
porque un culo secuestrado cuando regio clasifica,
desojar las margaritas no te aseguran alivios,
si has franquiciado a la fuerza a quien conoce en verdad,
lo que tiene atesorado entre papaya o salchicha
la «desonoris causado».
Han corrido bajo el puente menos agua, cualquier cosa
en estos años infames, que has repintado de rosa
a limitados enjambres de zánganos perturbados,
libando en cualquier pantano
de los muchos que han crecido, entre fuegos inducidos,
ministerios de bandidos administrando los oros
que te han sobrado después, de embucharlo a media peña,
que ficha todos los días, en el número setenta de militar pudoroso
que si levanta cabeza o le pega una olfateada,
al putrefacto lugar donde reside el problema,
llama a los artificieros o al camión de los mojones
a succionar totalmente,
tal nido de mariscones.
No te salvarás del juicio, aunque casi media peña
todavía te sostenga por intereses diversos,
que ese sueño proletario que has pintado, donde todos
alienados dependamos de favores limitados,
mientras parientes y arientes se forran sin desconsuelo
a costa de los sudores de todos sin excepción,
que por salvar al planeta, reciclamos y apagamos las bombillas
o sudamos, privando al aire de grados,
para ahorrar en las cuestiones que haga nos sea rebajado
la calentura climática que endiñaste ciertamente,
con la ayuda de «La uno» que nos lo pinta morado,
mientras tú degenerado, con un morro que te pisas
y la consorte en cuestión del badajo cuestionado,
vacacionan en falcón.
He comprado palomitas y tengo listo el champán,
para cuando al leviatán y a su cohorte maldita,
le llamen a rendir cuentas de todo lo que han robado,
entregado y derrochado, entre putas académicas,
polvos y chuches sintéticas, que avala algún magistrado
mirando para otro lado, traicionando a su indumenta,
mientras engorda su cuenta en banco internacional
que tiene poco metraje, pues cuando es tal el ultraje
a un pueblo noble y confiado que han pisoteado a conciencia,
no les salvará un dinero que ya lo tiene auditado
Washington y Tel Aviv, cosa que me tranquiliza
pues la justicia sin prisas que rige por estos lares,
está obligada a emitir, sentencia a tal hijoputa.



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