Todo el mundo está babeándose con la inteligencia artificial. Yo recién estoy empezando a preguntarle en cuestiones de resúmenes especulativos financieros y cosas afines. Al fin y al cabo las últimas tres décadas más allá de ir de trotamundos de un lado al otro obligado por las circunstancias, _si es que al comunismo genocida castrista puede llamársele así_, me he dedicado a las recetas y los potinges sanadores que se expenden en farmacias y demás.
Desde fines del 2022 arrancaron oficialmente, aunque ya Kasparov la conocería a finales del pasado siglo en un encuentro que recuerdo haberlo vivido desde el escepticismo y la desconfianza propias de quien ni tenía internet, y encima con dos canales televisivos a los que no había que creerle nada más allá de “La comedia silente”. Hoy los niños en vez de nacer con un pan debajo del brazo traen un iPhone o un Hawuei, que ya eso es cosa de dónde haya cargado la cigüeña, de ahí la normalidad conque se asumen estas cosas.
Pero más allá de bloques y multilateralismos cigüeñales, y teniendo en consideración que ya tenemos a la primera persona que se va definitivamente a Marte con billete de no retorno, he comenzado a escuchar a muchos incluidos millonarios interesados, decir que la IA va a sustituirlo todo. Hasta los médicos! Como he sentido las barbas de mi vecino arder no solo voy a poner las mías en remojo, sino que haré un alegato pues considero tamaña predicción… una memez.
Yo no vivo por desgracia el mundo en el que viven las elites millonarias que están construyendo todo esto. Ojalá fuese así, pero no lo es. Lo máximo que me he acercado a estas llegando incluso hasta bebernos algún que otro brebaje espirituoso, fue después de tratarle dolencias menores en mis tiempos de Mallorca. Puedo asegurarles que son educados, sencillos y veraces en el hablar social/ médicamente hablando. Imagino pues el hombre piensa como vive, que Elon Musk en un arrebato de generosidad ha dicho: “pongamos de médicos a robots y curémoslo todo de una vez y para siempre”. Total, al fin y al cabo recordando a “tolete” o a “sangre y fuego”, colegas de mis tiempos en Cuba, puede ser que tenga razón… conceptualmente hablando.
Pero da la casualidad que sigo hasta el día de hoy entre potingues, posmodernidades, y carteles pidiéndole a una población española descocada que “no maltrates a quien te cuida”. Que sí Elon… que es una idiotez, una obievad o algo prescindible… pero es lo que hay solo que tú estás ajeno.
Y en medio de esta realidad vas a ponerles un robot a hacer de médico?

Ya quisiera ver yo al robot tratando a los lesionados sin lesiones, ansiedades sin ansiedad o domicilios sin criterio. Ya quiero yo ver a un inocente robot con la mentalidad programática y lógica, descubrir en una simple actitud el truño que le están contando nada más que para cogerse una baja laboral. Y humo le van a salir por las orejas cuando tenga que “tratar” a madres y padres fingiendo visitas por problemas del nene, solo para pedir el informe de visita que alimentará a los abogados litigantes del divorcio. Ni hablar de cuando lleve el pobre androide 48 horas seguidas recibiendo llamadas y demandas de todo tipo. El en su mundo cuántico desconoce que acá, casi todos mienten, manipulan o estrujan la realidad solo para salirse con la suya. Y la guinda? Pues el jefe si te portas mal… te desconecta.
Así las cosas y para relajar a la audiencia que me lee y vive el calvario de ser un médico hoy… tranqui tronco.
Porque primero habrá que tener una sociedad veraz con sentido común y valores fundamentales anclados a su manera de comportarse. Imagina que para llegar a ese momento tendría que desaparecer la izquierda socialista y hoy con un desgobierno sanchista robando a diestra y siniestra en el último barómetro, Mopongo ha conseguido casi un millón de validaciones en Andalucía.
Relax, la IA en la medicina está ya funcionando a nivel de cirugía, identificando en laboratorios enfermedades y curas pero a las trincheras no llegará hasta el 3500.
A joderse Elon!



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