BIENVENIDOS… YA EL RESTO CORRE POR VUESTRA CUENTA.

He estado los últimos tiempos documentándome acerca de algo que para mí ha sido un terreno obscuro. Estoy hablando del sistema financiero.

Hay una cosa que se llama Basilea III que está ligado a un nombre: BIS o como su nombre largo, Banco Internacional de Pagos. Que quién es? Este es el banco de bancos; vamos, es el que más mea aunque los demás con el estrés de los últimos tiempos a los que han estado y están sometidos por cierta normativa, les tenga tomando diuréticos a raíz de la susodicha regulación.

Resulta que según el nuevo escenario, se han reclasificado el oro y la plata físicos como activos bancarios de Nivel 1. Y eso qué es? Bueno que ahora los bancos van a tener que tener el oro y la plata que dicen que tienen o sus hasta ahora productos de papel que decían que eran plata y oro van a salirles más caros que almacenar los metales por sí mismos. Las cagaleras por todo esto, son resultado del “para cuándo”. Porque no es para cuando aquellos quieran, no. El timelane está puesto en el próximo marzo. La diarrea es de tal magnitud debido a que si tienen que hacerlo, y deben hacerlo, no se sabe a dónde van a llegar en términos de precio los millones de onzas de metales o si podrán llegar los inventarios físicos a tiempo. Si no lo logran deberán pasar por la vergüenza de informar a sus clientes y darles promesas no garantizadas. Ya tú sabes… Para mí el más listo de la clase de los que conozco ha sido el Gob. de La Florida que ya ha autorizado el uso de dichos metales en sus dominios. Que cabrón, ese seguro se sabe la cancioncilla que cantaba Gardel de que «siempre se vuelve al primer amor»…

Y todo esto para qué se preguntarán muchos? Con lo tranquilos que estábamos con la deuda mundial en más de 300 billones. Han tenido que venir estos de las criptomonedas a joderlo todo… malditos!

Y aquí estoy yo en medio de este océano financiero de “debes y haberes” sabiendo lo que hay que hacer para salvaguardarse, pero sin un kilo para ejecutarlo. Como cuando de niño mi madre me invitaba a jugar a ver quién encontraba monedas por el suelo, para luego quedarse con las buenas dejándome a mi las de menor valor. Diantres!

La conformidad que me queda es que al menos puedo advertirles. Asegúrense los que puedan, que vienen curvas y va a pasar como en la peli de «Piratas del caribe» que lo que está arriba irá a dar abajo y viceversa. Ya sé que no hay más ciego que el que no quiere ver pero insisto: estamos en medio de un salto tecnológico en términos financieros y aunque vean a los poderosos que hasta ahora han detentado el poder y las ganancias, patalear e influir para que la vida siga igual, es porque en estos saltos siempre termina imponiéndose el progreso.

En medio de tanta frustración pues ya lo dice el libro del Eclesiastés, 1:18 «mientras más se sabe , más se sufre», me quedo con el consuelo propio de quien ha vivido suficientes vidas como para saber hasta dónde tengo que seguir una norma. El consuelo es que al menos nuevamente los bancos serán algo que podrá asaltarse, con probabilidades de encontrar un botín o algo valioso dentro.Hoy solo tienen folletos sobre hipotecas y papelitos de colores.

Yo ya tengo la escopeta…. alguien se apunta?


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