La verdad es que en este mundo pasan cosas. Ayer un amigo reaccionaba al enterarse los volúmenes de gas que España en particular y Europa en general le siguen comprando al hijo de putina ruso . Yo que le conozco, y sé de su indiferencia cívica le dije: pues esto está así hace años, lo que pasa es que ahora el titiritero ha decidido que nos demos por enterados.
A pesar de estar viviendo en una plutocracia desde que el mundo es mundo, hoy los Ploutos son cada vez menos, y les cuesta menos ponerse de acuerdo para seguir haciendo lo que está en su naturaleza: jodernos al resto.

La gente se desgasta en actividades diversas. La verdad conceptual es que nacemos para morirnos y poco más. De ahí que ocupar nuestro tiempo asumiéndolo como lo que es, un mandato de felicidad interior resulta imprescindible si quieres mantener ciertos equilibrios y seguir siendo un número útil. Porque ese es lo que somos la gran mayoría: un número. Pero, cómo puede un grupo reducido dominar al grupo mayor? Pues fácil, estratificando el sistema.
Dicen los egipcios que el tiempo solo teme a las pirámides. Honestamente la pirámide frente a la que deberíamos acongojarnos, es frente a la pirámide social. No esa que clasifican los medios o profesores de sociología enseñan poniendo a la monarquía en la puntita, no. Ni hablar de la que nos dibujaba el profesor León poniéndose él primero para que lo identificásemos como el mejor cardiólogo del mundo, tampoco. Hablo de la verdadera pirámide. Esa que hasta donde nos alcanza la vista o el catalejo podemos ver a los del club Bilderberg, para luego entre nubes perpetuas ocultarnos sus últimos peldaños.
Ahí está el secreto de la dominación, que valga la redundancia ha guardado bien su secreto.
Por desgracia Dios no interviene en miserias humanas, que ya para eso nos ha dado el libre arbitrio. El problema es que el diablo sí. Y por eso desde que el mundo es mundo Don Dinero es poderoso caballero. Básicamente porque «el del caldero» deja a sus pupilos jugar con ventaja. Luego la cosa se equilibra pues ya lo dijo El Señor, más fácil entrará un camello por el ojo de una ajuga que un rico en el Reino de Dios. Marcos 10.25.
Pero como dice el refrán, «un majá no coge a una gallina corriendo«, y Dios espera pacientemente hasta que llega su momento. Si no, miren al de Apple todo lo que dijo antes de morir en un intento de mandar avisos, para que Aquel se lo tuviese en consideración. El problema es que mientras vivió hasta el último suspiro, siguió vendiéndome los IPhones carísimos a mí y a millones más. Es lo que tiene la fiebre del oro, que solo va a peor. Y si bien es una inocentada tener un peso y querer tener dos, cuando tienes cien millones y quieres doscientos lo que tienes es un problema mental. Y como ya os dije que hay una parte de la pirámide oculta donde están los que tienen los pagares de gobiernos por billones, la cosa no hace más que empeorar. Para nosotros, a ellos les va de puta madre. Tanto es así que hoy ya no clasifican como ricos, sino como «ultraricos».
Y las miserias que a nosotros nos ocupan o dividen, a estos les alimentan. Allí en ese Olimpo financiero todo es cuestión de rentabilidad, y todo se rentabiliza. Por eso lo mismo el del turbante se marca una jota, que el cristiano saluda con un «salamalecún» y hace reverencias al que le considera «infiel». Y por allá en la otra esquina podréis ver abrazándose efusivamente el suministrador de fondos a países enfrentados emitiendo ordenes de compra al polvorín de su propiedad con él petrolero que igualmente garantiza el funcionamiento de los bombarderos. Cosas de ultraricos!
Y mientras esa banda de degenerados festeja con nuestro sudor y sangre literalmente hablando, nosotros acá en nuestros afanes cotidianos. Que si ecologismo o economismo. Que si votar por este o votar por el otro. Que si activismo social o activismo político. Que si democracia o autocracia. Que si Medios oficiales o alternativos. Que si OTAN sí, OTAN no. Que si derechos o izquierdos. Que si llego o no llego a fines de mes, de semana o del día… Cosas de pobres!
El mundo funciona así y seguirá así mientras exista esa ecuación llamada Estado-impuestos-individuos funcionando unidireccional y preferentemente de derecha a izquierda, y tú mantengas el alimentador conectado a Matrix viviendo tú «democracia liberal». Total, los VIP cuentan con un «aval gubernativo» llamado irónicamente «deuda soberana», que es para descojonarse de la risa. Y es que en este mundo de momento se va cumpliendo aquel refrán, «la vida es como un relajo en forma de gallinero donde quien sube primero siempre caga al que está abajo…» Eso sí querido lector, tenga usted paciencia. Porque aunque es la parte más reconocida, el mismo refrán se completa diciendo, «…pero si viene un guanajo de peso no muy ligero, se parte el palo carajos y se caga el que subió primero«.
Esperemos en la confianza de que los de abajo un día comprendan esto, engorden guanajos en línea, y los dejen posarse por allí. Puede entonces que por una vez Dios se involucre de manera un poco más directa, y les ganemos la partida a esta panda de hijoputas con un cambio de orden. No sé, pero hoy tengo apetencias anarquistas.
¡Apocalipsis ya!


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